Saturday, May 17, 2014

Insistencia en un pensamiento de la insistencia

Citas insistentes:

“Los psicoanalistas (…) hablan en forma de una gran queja de la castración, la castración es una especie de maldición sobre el deseo realmente espantosa. Entonces, ¿qué tratamos de hacer con el Anti Edipo? Con Felix Guattari creemos que el inconsciente no es un teatro, no es un lugar en el que están Edipo y Hamlet representando sus escenas, no es un teatro. Es una fábrica de producción. El inconsciente produce, no cesa de producir y funciona por tanto como una fábrica.” (Deleuze)


“Una salus haec est, hoc est tibi pervincendum. / Hoc facias sive id non pote, sive pote! («Una sola salvación hay para vos: esto debe superarse. ¡Hacelo puedas o no puedas!»)”.  (Catulo)


“Busco volver de golpe el golpe“. (Trilce IX, Vallejo)

"Intentaste. Fracasaste. No importa. Intentá de nuevo. Fracasá otra vez. Fracasá mejor." (Beckett)

“Ningún dolor ha podido ni podría inducirme a un falso testimonio contra la vida tal como yo la concibo” (Nietzsche)


“Sin cánticos: mantener el terreno ganado. ¡Dura noche! La sangre seca me humea en el rostro, y dentro de mí no tengo sino ese horrible arbolillo… El combate espiritual es tan brutal como la batalla de los hombres; pero la contemplación de la justicia es poder exclusivo de Dios.
Es, no obstante, la víspera. Acojamos todos los influjos de vigor y de ternura auténtica. Y cuando llegue la aurora, armados de una ardiente paciencia, entremos en las espléndidas ciudades.” (Rimbaud)


“Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso. Su destino le pertenece. Su roca es su cosa. Del mismo modo, el hombre absurdo, cuando contempla su tormento, hace callar a todos los ídolos. En el universo súbitamente devuelto a su silencio se elevan las mil vocecitas maravilladas de la tierra. Llamamientos
inconscientes y secretos, invitaciones de todos los rostros constituyen el reverso necesario y el premio de la victoria. No hay sol sin sombra y es necesario conocer la noche. El hombre absurdo dice "sí" y su esfuerzo no terminará nunca. Si hay un destino personal, no hay un destino superior, o, por lo menos, no hay más que uno al que juzga fatal y despreciable. Por lo demás, sabe que es dueño de sus días. En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, como Sísifo vuelve hacia su roca, en ese ligero giro, contempla esa serie de actos desvinculados que se convierte en su destino, creado por él, unido bajo la mirada de su memoria y pronto sellado por su muerte. Así, persuadido del origen enteramente humano de todo lo que es humano, ciego que desea ver y que sabe que la noche no tiene fin, está siempre en marcha. La roca sigue rodando.” (Camus)


(1) Nota de la escriba: Esta selección es obra de Eduardo, apoderado de este blog. Ha sufrido recientemente la separación de su novia y, en una muestra inequívoca de ser bastante maricón y decadente, me pidió que sume el siguiente agregado a título personal:
“En el buceo espeleológico por el dolor se atraviesa un mar de muertos. Ahí, hay perlas grises arrancadas a la desesperación. El sufriente las recupera y debe, cuando sale a la superficie, ponerlas a disposición del ojo de los demás”

(2) Nota II de la escriba: Eduardo ha elegido el voceo para traducir las citas en segunda persona dado que comparte con Borges la idea de que “El tiempo agranda el ámbito de los versos”. Ha leído del modo en que leyó Averroes: “Así, atormentado hace años en Marrakesh por memorias de Córdoba, me complacía en repetir el apóstrofe que Abdurrahmán dirigió en los jardines de Ruzafa a una palma africana:

Tú también eres, oh palma!, 
En este suelo extranjera...

Singular beneficio de la poesía; palabras redactadas por un rey que anhelaba el Oriente me sirvieron a mí, desterrado en Africa, para mi nostalgia de España.”


Thursday, May 15, 2014

Your own Personal Lista, de Manu

El estudiante de cine y nuestro proto-Tarkovsky nos da su lista personalísima de películas que HAY que ver:


- El último (Murnau, 1924)
http://www.imdb.com/title/tt0015064/?ref_=nm_knf_t4

- Nosferatu (Murnau, 1922)
http://www.imdb.com/title/tt0013442/?ref_=nm_knf_t1

- Possession (Andrej Zulawski, 1981)
http://www.imdb.com/title/tt0082933/?ref_=fn_al_tt_7

- Mean streets (Martin Scorsese, 1973)
http://www.imdb.com/title/tt0070379/?ref_=fn_al_tt_1

- La jetée (Chris Marker, 1962)
http://www.imdb.com/title/tt0056119/?ref_=nv_sr_1

- Sans Soleil (Chris Marker, 1983)
http://www.imdb.com/title/tt0084628/?ref_=fn_al_tt_1

- Cat people (Jacques Tourneur, 1942)
http://www.imdb.com/title/tt0034587/?ref_=nv_sr_2

- Nosferatu (Herzog, 1979)
http://www.imdb.com/title/tt0079641/?ref_=fn_al_tt_2

- La ciénaga (Lucrecia Martel, 2001)
http://www.imdb.com/title/tt0240419/?ref_=nm_flmg_dr_8

- La niña santa (Lucrecia Martel, 2004)
http://www.imdb.com/title/tt0300270/?ref_=fn_al_tt_1

- El hombre de al lado (Cohn-Duprat, 2009)
http://www.imdb.com/title/tt1529252/?ref_=nv_sr_1

- La celebración (Thomas Vinterberg, 1998)
http://www.imdb.com/title/tt0154420/?ref_=fn_al_tt_1

- Sacrificio (Andrei Tarkovsky, 1986)
http://www.imdb.com/title/tt0091670/?ref_=nv_sr_2

- Solaris (Andrei Tarkovsky, 1972)
http://www.imdb.com/title/tt0069293/?ref_=fn_al_tt_2
- Funny games (Michael Haneke, 1997)
http://www.imdb.com/title/tt0119167/?ref_=fn_al_tt_2

- Bad guy (Kim Ki Duk, 2001)
http://www.imdb.com/title/tt0307213/?ref_=fn_al_tt_1

- Caché (Michael Haneke, 2005)
http://www.imdb.com/title/tt0387898/?ref_=nv_sr_1

- 71 fragmentos de una cronología del azar (Michael Haneke, 1994)
http://www.imdb.com/title/tt0109020/?ref_=nm_flmg_wr_11

- La conversación (Francis Ford Coppola, 1974)
http://www.imdb.com/title/tt0071360/?ref_=fn_al_tt_1

- Miller’s crossing (Hermanos Coen, 1990)
http://www.imdb.com/title/tt0100150/?ref_=nv_sr_3

- Los canallas duermen en paz (Akira Kurosawa, 1960)
http://www.imdb.com/title/tt0054460/?ref_=fn_al_tt_1

- Sonatine (Takeshi Kitano, 1993)
http://www.imdb.com/title/tt0108188/?ref_=fn_al_tt_1

- Suspiria (Darío Argento, 1977)
http://www.imdb.com/title/tt0076786/?ref_=fn_al_tt_1

- La angustia corroe el alma (o “Todos nos llamamos Alí”) (Rainer Werner Fassbinder, 1974)
http://www.imdb.com/title/tt0071141/?ref_=nm_flmg_dr_23

- El silencio de los inocentes (Jonathan Demme, 1991)
http://www.imdb.com/title/tt0102926/?ref_=fn_al_tt_1

- Déjame entrar (Tomas Alfredson, 2008)
http://www.imdb.com/title/tt1139797/?ref_=fn_al_tt_7

- Happy together (Wong Kar Wai, 1997)
http://www.imdb.com/title/tt0118845/?ref_=fn_al_tt_2

Wednesday, April 16, 2014

Massismo: "El sueño de la razón produce monstruos"

"Apostemos a la unidad en la diversidad, porque esa es la forma de construir juntos el sueño de un país mejor. ¡Feliz Navidad!" (Sergio Massa)

"Es importante que haya racionalidad, diálogo y articulación entre todos los sectores." (Sergio Massa)

"Seguimos viendo que por un lado está la realidad del vecino común, sufriendo la inseguridad, la inflación y la falta de empleo joven." (Sergio Massa)







El sueño de la razón produce monstruos
La razón es producto de monstruos que sueñan.


Saturday, April 05, 2014

Eran muchos nombres

Estuve unos minutos observando los edificios sin cruzar la calle. Rastreando en los esquineros de la memoria si esa era la dirección que me pasó por teléfono. Crucé y toqué el timbre del departamento céntrico. Hacía frío. Luego de un rato baja, con ropa un poco hipster, adolescente. Me saluda y me hace pasar por una escalera que llevará a su departamento. Entramos, me pregunta mi nombre. Luego le pregunto el suyo “depende, ¿en qué página me encontraste?” responde. Le digo que no sé, que visito varías. Enunció una lista de varios nombres, sonriendo. Me pidió que arreglemos antes la cuestión mercantil y guardó el bollito en una cartera a lunares. 
El lugar era pequeño, lleno de objetos kitsch pero con pretensiones Soho. Agarró al gato que descansaba junto a su notebook y lo llevó a otro sector.
El televisor estaba encendido en un canal de música pop y electrónica. Enfrente, una cama de dudosa estabilidad en la que me senté expectante. Se paró mirándome y subió el volumen, comenzando a saltar de manera ridícula al ritmo de una canción inaudible, mientras se sacaba la ropa interior entre salto y salto. “Qué lejos estamos de la lúbrica danza de Salomé cuando pide la cabeza de San Juan el Bautista” pensé.
Las piernas eran potentes y firmes, tetitas pequeñas, boca carnosa y espalda bien formada. 
Se acercó y empezó a chuparme. Le agarraba la cabeza y acariciaba las junturas de las extensiones agregadas a su pelo. Me beso mucho, y tal vez es eso lo que más disfrute porque sus labios eran extremadamente gruesos y húmedos. Me resonaba cada tanto la extrañeza de no saber su nombre, de esa situación en la que me encontraba, sin nombre también. O con nombre falso, o comprado. Y cuál era mi nombre ahí, en ese cuarto. El mismo del user que tengo para estas búsquedas. El nombre de uno de esos users. 
Empecé a pajearle la pijita breve, muy breve, que nunca se paraba del todo. Se la chupe y cuando parecía gustarle frenaba, hasta interrumpir todo. Le pregunté si no quería acabar y me contestó con una llave a la curiosidad: “me cuesta”. 
Perdí un poco el tiempo, le hice y me hizo un par de cosas más para cumplir el muestrario. Me vestí, charlamos del clima. Abrió la puerta y su gato corrió hacia el cómodo y conocido lugar de siempre. Me abrió la puerta a mí y salí a la calle. Prendí el habitual cigarrillo. Hacía frío.

Wednesday, March 19, 2014

"Metatrabajo" de Gonzalo Pardo

Metatrabajo (de Gonzalo Pardo)

"Oficina rectangular blanquísima, con ventanal a todo lo ancho del salón, enmarcando un 
cielo infinito caldeado en azul. Frente a las mesas escritorios, dispuestos en hilera como 
reclutas, trabajan, inclinados sobre las máquinas de escribir, los empleados. (...) Son las dos de la tarde, y una extrema luminosidad pesa sobre estos desdichados simultáneamente encorvados y recortados en el espacio por la desolada simetría de este salón de un décimo piso" (Roberto Arlt, La isla desierta)



Una madre boliviana, con su bebé recién nacido, llega a realizar un trámite a una oficina pública. En los hospitales del sur de la ciudad de Buenos Aires nacen muchos niños de padres bolivianos y paraguayos.

“¿Para qué les vas a preguntar dónde viven si no entienden nada?”, dice un empleado, pero también lo dicen muchos otros, varias veces a lo largo del día.

Padres con las uñas largas y sucias. Bebés con la ropa manchada. 

“-¿Cómo vas a tratar mal a un bebé?
-Cuando crezcan,  esos bebés van a ser los que te roben”

Empleados metatrabajando
Definamos metatrabajar como hablar del trabajo en hora de trabajo. Es entretenido si estás atendiendo un kiosco o un locutorio. 

La oficina pública como hospital de día. Te dan una silla, una birome, a veces tal vez una computadora. 

En la escena uno, diez empleados metatrabajan seis horas diarias y les sobra tiempo. En la escena dos, tres empleados tratan de llevar adelante el día con doscientas personas en espera.

¿Hay plusvalía en el empleo público? ¿A quién perjudicás actualizando tu estado de Facebook, mientras diez bebés de menos de dos meses esperan que los atiendan?

Borges cuenta en su autobiografía que se escapaba al sótano de la biblioteca pública en la que trabajaba, y se escondía a escribir.  Varios de los cuentos de El jardín de los senderos que se bifurcan salieron de ese sótano. Borges ñoqui

Un trabajador le paga el trámite a un chico que vive en la calle. Otro trabajador se lleva en una mochila los formularios para hacer un trámite en un geriátrico. Está prohibido sacar materiales fuera de la oficina.

Trabajadores que ganan menos que el sueldo mínimo, atrapados entre la lealtad a quien les consiguió un empleo y la desidia para pelear por sus derechos.

Un funcionario no le deja sacar agua caliente a un tipo que vive en la plaza. La temperatura del día es de un grado bajo cero.

Un actor famoso pasa por sobre treinta personas en espera, y es atendido en un salón privado. Otro actor, mucho más famoso que el anterior, espera sentado con su bebé recién nacido. Se calcula una hora de espera.

Vuelve, quince días después, la madre boliviana que había realizado el trámite con su bebé. Viene sola. Retira su trámite y le dice al empleado que la atiende: “mi chiquito está enfermo. Recé mucho para que los papeles estuvieran todos bien. Muchas gracias por ayudarme”. Se escucha una palabra extraña. “¿Será quichua o aymará?”, se pregunta el empleado. Contiene la risa. Sabe que usará esa voz extraña para futuras burlas. “Gracias”, le dice, “pero apúrese que tengo mucha gente en espera”. La oficina está casi desierta. La madre le hace una reverencia. Está acostumbrada a los destratos. Se va feliz con su acta, sin saber, porque el empleado se lo ha ocultado, que el error en el documento le complicará su vida y la de su bebé por muchos años.

Tuesday, March 11, 2014

Entran por una puerta y salen por la otra

Entré a la tumba nueve o diez veces
Nunca se sale igual de ahí
Allí se está apretado
(la oveja negra
La oveja negra)
Pero no

Mejor no hablar de ciertas cosas

Friday, February 28, 2014

Apostilla a "Contra el realismo salvaje"

Lo primero, una constatación: "Contra el realismo salvaje", de @borovinsky y @tintalimon es un texto necesario, ciertamente inesperado y estimulante. Pero ello no es tanto una sorpresa dado que los textos de sus autores suelen trasuntar efectos de ese tenor. 
Tal vez lo llamativo provenga de las lecturas que de él se hicieron. El artículo en cuestión ha concitado un sospechoso consenso, una unanimidad inusual. Ha sido tal, que hasta los que uno podría pensar a priori como mayores cultores de una realpolitik radical en el discurso de las redes han prestado su asentimiento ante lo que denuncian una "moda" o un eco errado del realismo político "bien entendido".
Tengo una inferencia sencilla al respecto: nadie se pone el sayo de "salvaje" de motu propio (como ningún progresista aceptaría rotularse como "falopa" de buena gana). El salvaje "es el otro"; el falopa "es el otro".
Entonces se da un efecto curioso: el texto, su propuesta ética, es levantado por unos y otros para espetárselo a quien la razón coyuntural mande: desde al nestornaútico camporista devenido justificador compulsivo, hasta al poskirchnerista que hace de la guerra a la batalla cultural su apuesta central.
En modo alguno esto le resta méritos a un post que, como se dijo, resulta necesario a los fines de poner un piso a cualquier intercambio, un acuerdo sobre las condiciones en las que se discute. Sí deja el interrogante de pensar dónde es que habitan los salvajes; dónde es que, una vez decantados del colectivo aquellos que se permiten el disfrute de un par de series y el "permitido" digital del consumo irónico de una figura política "polémica", podemos encontrar una forma pura de la especie. No vaya a ser que -otra sospecha- seamos, todos un poco, los que llevemos un enano maquiavélico dentro.

Friday, February 21, 2014

No tan distintos (desangelamientos)

1) Una muchacha llamada Pau Puebla escribe un post en la Revista Paco criticando a Malena Pichot como símbolo del feminismo, con varios argumentos inteligentes:

http://revistapaco.com.ar/2014/01/16/7843/

2) El objeto de la crítica llamado Malena Pichot responde y entre las líneas mas absurdas y lamentables escupe:

"Nadie vuelve genio o estúpido a nadie. Y sin ánimos de lastimarte, todas tus fotos y todos tus tuits, mamu, cuadran perfectamente en tu propia definición de minita. En otro orden cosas, altas gomas! Altas gambas! Bien allí!"

(Fuente:  http://www.malenapichot.com/minitas, el subrayado es nuestro)


1a) Esta pelotuda que escribe se pone a opinar del tema en twitter batiendo:

"Si lo que queda de relevante es poronguear a Pichot y que ella responda giladas, chau referencias a Sarlo, chau complejidad."

(Fuente: mi TL)

2b) El némesis de Pichot, que danzaba alegre cual Nietzsche posmoderno sobre los girones del aura de una Malenita "desangelada" responde:

"tenés lindas tetas"

(Fuente: el TL de @nmavrakis https://twitter.com/nmavrakis/status/423991243832836096 , el subrayado es nuestro)

¿estructuras mentales homólogas? Qué paso meamoooor???


Wednesday, February 12, 2014

La rebelión de los ojos deformados (refutación badiouana de Pizarnik)

“Toi qui sur le néant en sais plus que les morts.”
(tú que de la nada sabes más que los muertos.)
                                       “Angustia” Mallarmé

“El ojo mira fijamente la ventana desguarnecida. Nada en el cielo la volverá a distraer. Mientras el suyo se queda en su cubil. ¡Crac! obturada. Nada se ha movido. Ya todo se mezcla. Cosas y quimeras. Como en todas las épocas. Se mezcla y se anula. Pese a las precauciones. Si ella pudiese al menos no ser más que sombra. Sombra sin mezcla.”
                                             Samuel Beckett

El poema 23 de “Árbol de diana” de Alejandra Pizarnik contiene el siguiente dístico:

“la rebelión consiste en mirar una rosa 
hasta pulverizarse los ojos” 

En estos versos se retoma el tópico de larga tradición poética, la rosa, que ha variado como metáfora de mujer, de belleza y de poesía.
La originalidad del uso del tópico es que está al servicio de la configuración maldita del autor y receptor del arte; ya no es el centro la rosa sino los ojos que la miran y sus efectos en él. Digamos, en términos generales, los efectos en la subjetividad. El poema anuda rebelión-arte y autodestrucción en una línea sacrificial que se puede rastrear en la tradición de los poetas malditos, y propone una pasión en ambos sentidos del término, pasión como “apetito o afición vehemente a algo” pero también como padecimiento, sufrimiento. La contemplación de la belleza (también podemos agregar: de lo excepcional, del acontecimiento)  no puede sino redundar en cierto modo de pulverización de la subjetividad. Es el extremo, ir al fundamento y destruirlo.
Una refutación posible al poema es: la rebelión consiste en mirar una rosa hasta casi pulverizarse los ojos pero detenerse allí, en el umbral de la pulverización, en ese guión de atomización de lo Uno que opera pero que se mantiene en una diferencia mínima, imperceptible, con una reserva brevísima a la entrega total al acontecimiento (que sería la nada, la muerte, el vacío, el silencio, el sinsentido).
En ese segmento ínfimo entre la mirada de los ojos y la rosa, en esa pausa imperceptible en la pasión, los ojos no llegan a pulverizarse, pero quedan deformados. Algo pasó luego de haber experimentado la rosa, una modificación rebelde, de unos ojos transfigurados que a futuro sólo habrán de estar destinados a lo mal visto.


Monday, January 27, 2014

En busca del tiempo atrapado


Hermosa



Kool Kids


El caudillo Facundo Quiroga


Crecer fue caer pero estamos trabajando en eso.


Mitsammen


Bajo el signo de Saturno.


El campo y la ciudad.


Trece.


¿Cuánto tiempo nos queda?



("No memories were harmed in the making of this post")





Thursday, December 12, 2013

La silla de ratán


La silla de ratán (Julián Alberto Melo)


Barrio populoso, pero no peronista. Martes, dos de la tarde, hacia el fin de una primavera pringosa. Callecita desconocida, adornada con fresnos berretas y algún que otro roble que intenta levantar el pedigree. Barcito. Barcito de esos que no mirarías salvo que una celebridad te cite allí. Sombrillas de Warsteiner, posa copas de Brahma y Quilmes como bebida indiscutible. Me senté a leer. Me senté a leer un libro. Fui sin la tablet, sin el mp5, fui con un libro de papel nomás. Me miró el mozo de siempre, y le pedí lo de siempre... porque siempre fui un revolucionario. 
Un par de tipos me pasaron por al lado y, obviamente, me miraron el libro. Se sentaron en una mesa pegada a la mía. Como no tenía auriculares, me dispuse a escuchar. Ahora le dicen consumo irónico a eso... Los dos tipos que me miraron eran simples, o parecían simples. Uno, 65 años, canoso, metro setenta como mucho; jeans de viejo, con cinturón al pupo y zapatos tipos timberland. El otro, 40 años, panza de birra, semi-bronceado, y muy poco parecido al canoso sesentón. El cuarentón fuma Particulares. Eso pude ver de reojo y añorar con mi olfato.
Mis oídos me traicionaron. Me alejaron del libro. Pero no me pude resistir... siempre me gustó la política, por eso soy revolucionario. El canoso sesentón rompió el hielo:

-¿Cómo podés votar a los kirchneristas? Ahí no hay cambio, es más de lo mismo. Jaime, Boudou, Abal Medina, y la mar en coche. 

El cuarentón tragó saliva y le dijo: 

-¿Y qué querés que vote? No voy a votar lo que me diga Clarín. ¿Lilita? ¿Michetti? No me rompas las pelotas, ¿vos que mierda votas hoy? 

Se hizo ese clásico breve silencio que presagia el estiletazo: 

- ¿qué carajo votaste en el ´73, viejo? ¿Votaste lo que te decían los diarios?

El cuarentón me aventó a escuchar con más precisión. Eran padre e hijo. O al menos eso fue lo que indicó mi espíritu de politólogo predictor. Me dio ternura, porque siempre fui revolucionario. Cerré el libro ya definitivamente, porque "el sublime objeto de la ideología" siempre puede esperar... 

- En el ´73, primero voté a Cámpora y después a Perón -contestó el viejo- Pero voté en el consulado de Eindhoven, ¿no te acordás que fui a hacer la maestría a Holanda, recién casado con tu vieja? 

- Sí, sí, la contaste mil veces... entonces no me rompas las frutillas con que yo voto a los K. Votaste a Cámpora y a Perón... 

- Pero en aquella época no era lo mismo... Yo me volví al país a reconstruir la patria...

- Siempre te lo quise preguntar, viejo: ¿Sos socialista, peronista, radical? Votaste a Alfonsín en el ´83, pusiste un Ateneo en casa, guacho! ¿Qué poronga sos?

El mozo, en ese momento, les acercó los cortados de rigor. Entonces hicieron una pausa. Y cuando parecía finiquitada la cosa, el sesentón arremetió:

- ¿Vos te crees peronista porque votas a los K? 

- ¿Y vos te crees peronista porque votaste a Cámpora? ¿O porque votaste a Perón?

- Yo no soy y nunca fui peronista. 

- ¿Sos leninista? ¿Trotskista? Dale, Pá´, no me rompas más los globos... siempre fuiste peronista, hasta cuando militabas en la Acción Católica...

- Yo no soy lo que voto, ni fui lo que voté.


Me acomodé un poco mejor en la silla de ratán del barcito en la calle desconocida del barrio populoso. Me rasqué la barba, como si lo hubiese escuchado hablar a Derrida. Porque vengo de leer que se mezclan Raymond Aron y Slavoj Zizek a la mano antojadiza de algún barthender de biblioteca. De pronto...

-Viejo, ¿nunca fuiste revolucionario?

-No. Alguna vez me sentí revolucionario, nada más.

-¿En el ´73 o en el ´83? Entonces no me jodas con el kirchnerismo... 

- ¿Qué tiene que ver el kirchnerismo con la revolución? ¿Qué tiene que ver el voto con la revolución, hijo?

-Viejo, votaste a Perón y hoy caceroleas...

Mi ternura stalinista afloró hasta la piel de gallina, tanto como no afloró la respuesta del Padre. No sé si me emocioné por el razonamiento del vejete canoso, o por la palabra "hijo". El canoso era La Zorra de Isaiah Berlin. El cuarentón sufría sus contradicciones internas y las trataba de disolver en las de su progenitor. Por un momento dudé si el sublime objeto era, para aquel simpático señor mayor, la Essen, la lista sábana o el FAL. No le pude preguntar, porque soy revolucionario y no pregunto. Supe que la predicción original fue certera (eran padre e hijo) pero empezaron a hablar en voz más baja, y no pude saber quién de los dos había ganado. Al rato de seguir intrigándome con sus tenues susurros, pagaron y se fueron. 
Vino la segunda y sagrada birra. Esa que no hay que pedir, porque el mozo amigo ya te ve sediento. El libro continuó cerrado, porque me quedé pensando en la revolución. Me quedé pensando en esos dos tipos que, en cinco minutos,  me habían desnudado todas la incertezas que las palabras pueden producir. Me sentí desnudo de teoría. Los quise agarrar con Lenin, con Sorel, con Arendt. Por un momento pensé que había una crítica al parlamentarismo y los quise entender con el Schmitt del ´23. Vino Rorty a tratar de ayudarme, pero rápidamente se las picó. Elster y Habermas hicieron lo propio. Y yo me quedé en mi silla de ratán, pensando, ¿somos lo que votamos?

Friday, October 25, 2013

Las figuras simbólicas del poskirchnerismo

En los resquicios de una agenda de por sí convulsa, hace ya un tiempo han venido siendo objeto de estudio y análisis una serie de figuras de la cultura de masas por parte de intelectuales de las redes sociales. La rutilancia de la etiqueta aplica en tanto estos escritores de lo que vulgarmente entendemos por microclima poseen elementos, categorías y perspectivas propias de ámbitos universitarios o cierta formación para poder abordar de manera crítica y analítica programas de TV, cantantes, conductores, etc. Nos parece que este interés en figuras, que en un amplio espectro abarca desde periodistas como Fantino y Feinmann hasta artistas como Karina y Soledad, consiste en una operación de creación de símbolos que servirán para disputar con el ya ¿residual? acervo cultural del kirchnerismo.
Sabido es que el segundo lustro de la década ganada se caracterízó por fuertes apuestas a la batalla cultural y a la aparición de figuras y el despliegue de dispositivos que luego se legitimaron y se asociaron de manera irreductible al universo kirchnerista. Sabido es también que dicha apuesta adolece de un visible desgaste, cuyo eco resuena en la parodia habitual de propios y extraños en el discurso 2.0.
El poskirchnerismo de las redes, que empezó alzándose en contra de la batalla semiótica e hizo de ello una de sus apuestas constitutivas,  entró en una segunda fase de "máquina de semiosis", basada principalmente en la utilización de figuras de la cultura de masas, su reapropiación y carga de significados que servirían para pugnar sentidos con el kirchnerismo. Batalla simbólica nao tem fin.
No obviamos el hecho de que esta configuración cultural de nichos (nuestro nicho, el mejor nicho) tiene un correlato en las exitosas elecciones del massismo, lo que planteamos es una sospecha: entre ese éxito, las representaciones y deseos de esos votantes, y las representaciones y operaciones culturales de los blogueros hay una distancia considerable (como en el kirchnerismo el 54 % tuvo poco que ver con la tirada de Página 12 o el impacto de 678)
Suele señalarse a Alejandro Fantino y a Eduardo Feinmann como encarnaciones de una subjetividad contenedora del sentir de mayorías frente a tópicos vastos como la política electoral o la inseguridad urbana. Estas figuras, si no marginales al menos no centrales en la grilla audiovisual, negocian sus filiaciones políticas de un modo diferente al que lo harían aquellas realmente masivas, quienes entablan sus posicionamientos en el mapa político en términos de negociación algo más directa con el poder.
Una nota común en la operación simbólica de estas figuras consiste en imbuir del espíritu self made man sus biografías. De este modo, no sería la cultura de masas la que impone figuras engañando, sino el esfuerzo denodado de cada uno haciéndose su lugar en la selva del show bizz. Se trate de jóvenes ingenuos del interior o apocados empleados en las sombras, estos representantes de una subjetividad referenciada como popular ganarían la luz de las cámaras sólo debido a cierta astucia o sentido de la oportunidad: habrían visto algo que el resto no.
En este sentido, resulta fundamental no confundir interpretaciones y sus apuestas simbólicas con el espíritu de la época, inevitable y esencial. La entronización de estos personajes no proviene de constatadores o meros observadores participantes, sino de agentes culturales que crean estos símbolos -“uno es uno y su objeto de estudio“-, sobreestimando de algún modo su eficacia comunicacional en algún caso, exacerbando su sintonía con el zeitgeist, en otros.
Los intelectuales de redes operan así como Borges (el Borges crítico) con Evaristo Carriego: toman a una figura popular y menor para convertirlos en representantes de constructos culturales que hablan más de sus autores que del objeto, y que les servirán para disputar posiciones en un círculo de discusión política que no carece de su dimensión estética.
Ante el consumo irónico del kirchnerismo con figuras lejanas a la “izquierda” aparece una reacción de consumo maldito del antiprogresismo.
En un artículo reciente, Luca Sartorio dice que “Feinmann desideologiza la escena para volverla más genuinamente política. (…) Prefiere ordenar la discusión más bien en los términos del combate al desorden desde cierto “sentido común” que pretende enarbolar“. Creemos que, por el contrario, ahí donde intenta darse asilo a un sentido común hecho estado de situación, allí mismo anida el sustrato de la ideología conservadora. La idea de encontrarse fuera de la ideología hace sistema con un fuera de la política que las intervenciones novedosas traen a colación. Ahora bien, además de ser críticos con esta postura, hay que entender bien qué es lo que se ataca. Es necesario decir “no todo es política o ideología” cuando se confronta un gobierno que ante cualquier problema de gestión o de política pública apela al famoso relato binario que sería la clave de la solución y el abordaje de cada conflicto. De esta manera, los poskirchneristas operan a la manera de lo que en lógica se conoce como ex falsum sequiter quod libet (de lo falso se sigue lo que agrada), de afirmaciones polémicas, discutibles, ponen en el tapete una cuestión que no puede dejar de ser tomada en cuenta por los kirchneristas. Pero tal vez no habría que dejar sin discutir esas estrategias de discusión con el kirchnerismo.
Al parecer hay una nueva etapa en la nano batalla cultural, que es una máquina de montaje de fábulas agonales en la que todos somos micro soldados y podemos meter nuestra cuchara semiótica.

Sunday, October 13, 2013

El Imaginario de Jorge

Imaginario ideológico (llegó Castoriadis)
Por Jorge Fontecchia



“Ustedes (a Sergio Bergman) no denuncian la corrupción, eso es lo que nos diferencia, en casi todo lo demás estamos de acuerdo... Santilli, si me limpiás la vereda, te voto”. Así sintetizó Elisa Carrió, durante el debate del miércoles pasado, las similitudes entre el PRO y el panradicalismo en la Ciudad de Buenos Aires. (Anoten los amigos de UNEN)

Ya en las elecciones de 2009, Pino Solanas había salido segundo absorbiendo muchos votos que fueron del PRO en las elecciones ejecutivas de 2007, que en esos dos años había bajado del 46% al 30%. ¿Son esquizofrénicos los votantes de Buenos Aires, que pasan del PRO a Solanas? ¿O los del panradicalismo, que pueden votar a Prat-Gay y a Pino? ¿O los del peronismo, que pueden pasar de Menem a Kirchner?

La respuesta es “no”, si se ordena el imaginario ideológico en un cuadrante (Buenaaaaaaaaa) dividido sobre la base de las dos polaridades que estructuran la política argentina: por un lado, la de soluciones que provengan de más Estado versus soluciones que resulten de más mercado; y por el otro, un ejercicio de un liderazgo populista versus otro institucional. (VÉASE CUADRO)




TIEMBLA EL ESTRUCTURALISMO GENÉTICO PAPÁAAAAAAAA


Es este segundo vector, y no como tanto se enfatiza el económico entre Estado y mercado, el que marca más la frontera ideológica que establece las preferencias de los argentinos a la hora de construir simpatía política.

Es obvio que hay desplazamientos y grises: Filmus y Taiana son mejores candidatos peronistas para la Ciudad de Buenos Aires porque casualmente son percibidos como menos populistas.

También hay condensaciones, por caso entre populismo, transgresión y juventud, valores que podrían concatenarse. Un ejemplo: los radicales cosechan fama de serios y antiguos, por eso valoran el aporte complementario de Lousteau, cuya esencia transgresora no sólo se manifestó al integrar el equipo kirchnerista sino al ser artífice de la infidelidad de una mujer embarazada en estado avanzado y que luego terminó perdiendo el bebé, (Guau, boludo, Sid Vicious el chabón!) algo que dentro de las tradiciones radicales debería ser imperdonable. (TODOS CURAS) (las tetas se me ríen tímidas, porque están precalentando) Pero la necesidad hace a la memoria selectiva, de la misma forma que quieren ver la actuación de Lousteau en la 125 como un freno de Moreno y no como un cómplice con diferencias de estilo.

La transgresión, que comenzó siendo peronista, se ha ido consolidando como un rasgo nacional, desde un Papa transgresor hasta Cuevana, el único sitio del mundo que inventó un Netflix sin pago. (QUÉ!? Riot Arrrrrrrgentina)

No es casual que la Presidenta haya elogiado la sinceridad ideológica de Macri, porque ella a su modo también la ejerce mientras que Néstor Kirchner era más de tirar la piedra y esconder la mano, acomodándose con más pragmatismo a las necesidades del momento. Aunque más a la izquierda que Scioli en eso, Kirchner era más parecido al gobernador bonaerense. (#Dudoso, nadie recuerda al Néstor sacado de la 125? Cuánta anamnesis)

Cada sector de afinidad y posible corrimiento se puede identificar en el gráfico que acompaña esta columna, (BOURDIEU UN POROTO) donde se encontrará junto a los políticos actuales algunos del pasado reciente como referencias. Cada cuadrante está dentro de otro cuadrante, que se lee de la siguiente manera: (Instrucciones a lo “Rayuela” de Cortázar)

Escalón de mayor institucionalidad. Más mercado: Macri y Sanz. Algo menos de mercado: (QUÉ SERIO) Cobos y Michetti. Y algo más de Estado: (COMPLEJIDAD Y CATEGORÍAS PRECISAS)  Binner y Alfonsín.
Escalón de algo menos de institucionalidad. (Juaaaaaaaa, OH barroco!) Más mercado: Reutemann y Cavallo. Algo menos de mercado: Carrió y Lousteau. Algo más de Estado: Filmus y Taiana. Definitivamente más Estado: Pino Solanas y Altamira.
Escalón de algo populista. (Oh escalón de algo populista, OH vena poética mía susúrrame) Más mercado: Massa y De Narváez. Algo menos de mercado: Scioli e Insaurralde. Algo más de Estado: Néstor Kirchner y Cabandié.
Escalón de mayor populismo. Más mercado: Menem. Algo menos de mercado: Duhalde. Más Estado: Cristina Kirchner.
(Acabamos de presenciar un episodio de sofisticación teórica inigualable, chapeau)

Los sectores de afinidad verticales (mercado/Estado) también sirven para comprender por qué Macri, Massa, De Narváez o en el pasado Menem pueden ser aliados tácticos en determinados momentos y todos mirar o haber mirado a Reutemann como un vecino ideológico. Y por qué Gabriela Michetti puede ser más amiga de Carrió, entre tantas otras ligaciones.

Claramente, el peronismo se identifica con el populismo, y el panradicalismo y el PRO con el institucionalismo o liberalismo cívico. Pero también las cuestiones geográficas y demográficas tienen mucho peso. Donde se concentra la mayor cantidad de industrias y obreros, el peronismo es más difícil de vencer. Menos que antes, por el crecimiento de los sindicatos de izquierda, pero también donde hubo más empleados públicos el peronismo ganó más fácilmente. Y lo inverso: en las zonas agropecuarias, al peronismo le es más difícil ganar.

Se le atribuye a Borges decir que en Suiza la política funciona porque sus ciudadanos no saben el nombre del presidente. Aunque parezca mentira, en Suiza también hay grandes diferencias entre las preferencias políticas de las zonas de producción rural y las urbanas, y allí hay un populismo agrario que viene ganando las elecciones de los últimos años. (y mentar a Suiza en este punto de la argumentación es para…?)

Con el mismo esquema del cuadrante, en Suiza se mantiene el vector horizontal de Estado versus mercado, pero en el eje vertical se encuentran integración y sociedad abierta arriba versus tradicionalismo y conservadorismo abajo. El populismo suizo es de derecha, con el Partido del Pueblo Suizo (curiosamente conducido también por un líder carismático) que, férreamente nacionalista, se opone a la integración europea y a la inmigración y es casi imbatible en las zonas rurales. El miedo, ya sea a perder el trabajo o a la inseguridad, es siempre un gran aglutinador de consenso. En Suiza, el espacio de Altamira lo ocupa el Partido Verde.

Hay siempre un orden en el imaginario ideológico de los sistemas democráticos plurales que puede desplazarse algunos grados en alguna dirección, según las particularidades de cada país, pero siempre tiene su lógica. (“La lógica del orden en el imaginario ideológico de los sistemas democráticos plurales en Jorge Fontecchia”, Tesis de Fsoc, 2022.)

Probablemente, en la Argentina de 2015, después de dos décadas de extremos, la tendencia de la sociedad sea acercarse al centro.  (#Probablemente, prescripción, expresión de deseos, colgarse de las tetas de la onda “poskirchnerista“? Final abierto)

Saturday, October 12, 2013

Purificación

Ahora
En una casa, sola, grande
Demasiado, grande, demasiado
Con la espalda, ardiendo, la espalda, que late, ardiendo

¿Cómo mal decir
Lo mal oído?


Un silencio estridente

Wednesday, September 25, 2013

Coda a "Melancolía, percepción y belleza"

No habría, allí, una concepción un tanto idealista/metafísica de la belleza? Consideremos que, en clave materialista, no sería posible la belleza (entendida como una experiencia de goce estético con las cosas) fuera o contra el lenguaje, ni despojada de sentido. Es cierto que esa experiencia, en tanto novedad y acontecimiento, obliga a operaciones en la lengua y a prácticas deconstructivas por fuera de lo estrictamente estético, pero las dificultades para dar cuenta de ella no le niegan humanidad e historicidad, como tampoco niegan que el lenguaje es su condición de posibilidad.
Tal vez, podríamos pensar al melancólico como aquel sujeto donde se produce una escisión traumática a partir de la imposibilidad de homologar o encontrar formas de funcionalidad entre dos planos: el sensorial-perceptivo y la racionalización de todas las convenciones que le hacen perder los lazos con la cultura. Frente a ellos, el melancólico queda obligado a resolver por vía del despojo, de despojarse de uno u otro aparato; si se impone el aparato racional, el melancólico mata los sentidos y el conflicto entre las palabras y las cosas queda ceñido a la desnaturalización, a la arbitrariedad de lo "real". La otra vía, la anulación de lo racional en pro de lo perceptivo, dota a la experiencia estética del sujeto de tal intensidad que no pueda darle cauce por el lenguaje, y así, su conflicto es la inadecuación de toda palabra a eso que experimenta, y que sólo puede ser dicho de manera metonímica o metafórica. O sea, por el arte.

HAL

Wednesday, September 11, 2013

Melancolía, percepción, belleza.

“Mientras tanto sigo siendo una poetisa: canto lo que me pasa y lo que soy. Y esta fama me viene de mi sangre noble; y cuando el espíritu celestial se mueve en mí, inflamo rápidamente los corazones, igual que un dios. Y los corazones entonces se ponen fuera de sí y buscan un camino que no es de este mundo” 
                             La Melancolía habla en persona, Tscherning


“La belleza es inhumana, allí su misterio más preciado, y su posibilidad de subsistencia.”
“Lo bello es inaprensible, el lenguaje humano es su propio límite para hacerse-de... pero lo intentamos: en la poesía, la música, la pintura.”
“Lo bello duele al lenguaje, que no puede aprehenderlo.”                          Emmanuel Taub


Julio Premat en La dicha de Saturno lleva a cabo un breve repaso sobre la representación y reflexión de la melancolía en occidente a lo largo de los años tanto en el plano artístico como en el filosófico, médico, psicológico, etc.
En general la figura del melancólico se caracteriza, según Premat, por el ensimismamiento, la queja sin razón aparente, las obsesiones dolorosas ante el paso del tiempo y la inminencia de la muerte, la falta de energía vital y la impresión acuciante de la falta de sentido tanto en el discurso como en el mundo. Pero por otro lado, el melancólico es también un ser lúcido, comprometido en una dinámica de aprendizaje y saber sin límites, pero de un saber inoperante e inútil. Esta conjunción de impotencia y extrema lucidez es la que produce el conflicto fatal en el personaje del joven en Belleza Americana, desfasaje en  la capacidad de decir la experiencia de la belleza.
El hijo de un ex militar filo nazi y una autista está afectado por una suerte de voracidad por atrapar lo real que vehiculiza filmando. Su cuarto está repleto de cintas y usa todo el tiempo su cámara con la que a lo cultor de la nouvelle vague de suburbio norteamericano filma escenas nimias, intrascendentes, banales de la cotidianeidad, como el vaivén de una bolsa de plástico en el viento. Walter Benjamin señala como en el estado melancólico “las cosas más insignificantes, a falta de una relación natural y creativa con ellas, se presentan como una cifra de una sabiduría enigmática“ (Benjamin, 133). Esta escena de la bolsa, parodiada hasta el hartazgo (hay que correr ese riesgo) pone en primer término el problema de la belleza, la percepción melancólica y el lenguaje. Esta breve filmación es absolutamente melancólica aunque (o justamente por eso)  no se hable de la melancolía, y , en rigor, no se hable de nada. Esa nada invisible para el ojo común es la que puede aprehender el sujeto melancólico. Mientras mira la filmación que le muestra a Jane, dice “There is so much beauty in the world, that sometimes i feel i can't take it". El homo melancholicus sabe, debido a su extrema lucidez, que “Hay muchísima belleza en el mundo“. Ve lo que incluso el resto no ve. Pero es impotente para aprehenderlo: “Que siento que no puedo atraparla“. Soy finito, mi percepción, lenguaje y aparatos de captación de lo real son insuficientes para eso que me excede. El melancólico “expone, ante todo, que nada puede decirse” (Premat, 131). Sabe que con los ojos vueltos de lo que vio (“La belleza es siempre temible/ y se hace difícil poder soportar”) sólo puede testimoniar que de eso no se puede testimoniar del todo. Sólo puede poner en escena, mostrar que hay una asimetría entre experiencia y lenguaje. La frase “Los límites de mi mundo son los límites de mi lenguaje”, que para el giro lingüístico es la condensación de una mera posición filosófica,  el personaje atrabiliario la vive como una verdadera tragedia, con todo el espesor de la idea de “límite” que encorseta, impide, aprisiona. Lo único esperable son astillas de experiencia/belleza, sesgos y marcas salvadas gracias a la fidelidad con ellas: “La melancolía traiciona al mundo por amor al saber. Pero en su tenaz absorción contemplativa se hace cargo de las cosas muertas, a fin de salvarlas” (Benjamin, 149); fragmentos rescatados, como la escena insignificante de una bolsa que baila en el viento.


Friday, July 19, 2013

Nostalgia I: "en las cerradas manos recién nacidas."



"En la sala de arriba nos repartías
de mañana, de tarde, de dual estiba,
aquellas ricas hostias de tiempo, para
que ahora nos sobrasen
cáscaras de relojes en flexión de las 24
en punto parados.

      Madre, y ahora! Ahora, en cuál alvéolo
quedaría, en qué retoño capilar,
cierta migaja que hoy se me ata al cuello
y no quiere pasar. Hoy que hasta
tus puros huesos estarán harina
que no habrá en qué amasar
¡tierna dulcera de amor,
hasta en la cruda sombra, hasta en el gran molar
cuya encía late en aquel lácteo hoyuelo
que inadvertido lábrase y pulula ¡tú lo viste tánto!
en las cerradas manos recién nacidas.

      Tal la tierra oirá en tu silenciar,
cómo nos van cobrando todos
el alquiler del mundo donde nos dejas
y el valor de aquel pan inacabable.
Y nos lo cobran, cuando, siendo nosotros
pequeños entonces, como tú verías,
no se lo podíamos haber arrebatado
a nadie; cuando tú nos lo diste,
¿di, mamá?"

(Trilce XXIII, César Vallejo)


El alquiler del mundo donde me dejás.

Saturday, May 18, 2013

Fracaso, etc

“En este cuaderno estudiaré los progresos que hace en mí la idea de fracaso: cada día estoy más familiarizada con ella. ¿Por qué de pronto escribo esto? No lo sé…”  Rosa Chacel

" Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor"// "Golpe a golpe, verso a verso"

"Menos por un impulso vitalista, que por una necesidad extrema de supervivencia, Barthes afirma la voluntad de inscribir su trabajo a partir de ese momento bajo la divisa incipit Vita Nova. Este programa, al que ya había aludido en la Lección inaugural de la cátedra de Semiología Lingüística, tiene alcance existencial y se basa en una teoría de las “edades” como mutación y no como progresión de las posibilidades de vida. La exigencia de trabajar activamente sobre sí
mismo para propiciar el advenimiento de lo nuevo no nace de un reclamo moral de perfeccionamiento, sino de la necesidad de recuperarse de la aflicción y la acedía. El trato cada vez más íntimo con los fantasmas de la impotencia amorosa y creativa habrán sido, cuando la vida recomience, condiciones casi negativas para su renovación.
Como habría hecho Proust, con quien establece una identificación casi absoluta, mediada por la creencia en el valor absoluto de la literatura, Barthes encomienda su mutación al descubrimiento
“de una forma que recoja el sufrimiento (que acaba de conocer de manera absoluta, con la muerte de su madre) y lo trascienda” Giordano, A.

Suele pasarme de escribir treinta y tantos poemas de un tirón, en una especie de éxtasis cuya naturaleza no conseguiría definir. Esta vez, empecé con un título “El guardador de rebaños”, y lo que vino después fue la aparición en mí de alguien a quien di desde ese momento el nombre de Eduardo Álvarez. Perdónenme el absurdo de la frase: había aparecido en mí mi maestro.



A veces me quedo postrado en el intervalo entre las palabras y las cosas

A veces fallo en el intervalo entre las palabras y las cosas
A veces bailo en el intervalo entre las palabras y las cosas
A veces hallo en el intervalo entre las palabras y las cosas
A veces boxeo en el intervalo entre las palabras y las cosas


Wednesday, May 08, 2013

Respuesta

"La web es, precisamente, el lugar donde esas versiones atávicas de belleza dominante y dominada encuentran su plena liberación. La organización territorial más exitosa de Twitter, por ejemplo, es la fiesta Rispé, donde la gente más horrible se junta a ser feliz y celebrar su cuerpo. La web los ha liberado. No creo que padezcan hoy nada. Todo lo contrario. Respecto a que una chica con pleno dominio de los protocolos contemporáneos y de las herramientas de construcción digital del "self promoting" y "mind idea" esté siendo "cosificada" me parece, bueno, poderosa, poderosamente relativo y discutible. No hay, por supuesto, nunca, relaciones de igualdad entre hombres y mujeres. "